Mujeres y franquismo en el Gran Bilbao

Habrá que completarlo, pero es un trabajo serio e interesante. salud y gracias. Miikel

ERREPUBLIKA PLAZA

“Era más la miseria que el miedo. Mujeres y franquismo en el Gran Bilbao: represión y resistencias”, una obra de Belén Solé y Beatriz Díaz. Adjunto el enlace a este buen trabajo de investigación, que está planteado como unidad didáctica, incluyendo, en las páginas finales, una propuesta de actividades en grupo.

Pueden descargárselo aquí:

http://gaizkafernandez.wordpress.com/2014/09/30/era-mas-la-miseria-que-el-miedo-mujeres-y-franquismo-en-el-gran-bilbao/

Ver la entrada original

Malas noticias: ¿conviene callar?

Fundamental el análisis del caso, el diagnostico que permite definir los objetivos y el método, y si hay que comunicar o no y como y a quien…

Sobre Comunicación: reflexiones, casos y artículos

En el caso de las organizaciones, siempre celosas de cuidar su reputación, las malas noticias generan una cuota adicional de incertidumbre: no se trata sólo del interrogante sobre qué hacer, sino sobre todo acerca de qué comunicar ¿o mejor no comunicar nada?

crisismanagement

Están los cultores del “wait and see” que esperan que la agenda y la coyuntura tapen con nuevos temas esa mala noticia que les afecta. También hay temerarios que persiguen la exposición sin medir costos y consecuencias. Y en el medio, una infinita escala de grises. ¿Es posible señalar un criterio general que permita orientarnos en esos momentos inciertos que suelen acompañar a una mala noticia? Lo intentaremos.

Un paso a paso con preguntas para enfrentar una mala noticia y decidir si comunicar o no y cómo:

  1. El contexto manda I: conocer el trasfondo de la mala noticia. ¿Es real? ¿Es pública?…

Ver la entrada original 135 palabras más

Federalismo, sí

Para leer y pensar; se este o no de acuerdo, es un asunto que lo merece. Salud. Mikel-Tar

En Campo Abierto

Por Javier ARISTU

Tengo que reconocer que no me hallo cómodo en los debates “identitarios”: me parecen, literalmente, una mejunje intelectual o, por ser más finos, un engañabobos. Ese tipo de marcos de discusión y acción —el de las identidades, señas nacionales, banderas, escudos, himnos y demás abalorios— ya sabemos que ha servido para, precisamente, ocultar o eliminar de las preocupaciones de la gente los verdaderos problemas que, creo que estaremos de acuerdo, son los que afectan a la vida material y diaria de la gente. No me seducen nada —nunca me sedujeron, para ser más exactos— los discursos que se basan en un pretendido expolio de una nación por otra; a decir verdad, sólo me han convencido los ejemplos históricos que mostraron, esto sí es verdad, la esclavitud que una elite nacional practicaba contra todo un pueblo: los de la India por el Reino Unido, por ejemplo, o los territorios…

Ver la entrada original 1.175 palabras más