Libia: ¿revuelta popular, guerra civil o ataque militar? Entrevista a Mohamad Hasan: enfoque historico

Salud.
Lo que esta pasando en Libia es susceptible de distintas miradas contradictorias. Desde una idea de dignidad, libertad, solidaridad y progreso, para los libios en primer lugar. Esta entrevista aporta información de gran utilidad para comprender mejor lo que allí pasa y lo que allí se juega. Es una aportación con información histórica y rematada por un punto de vista u opinión personal de alguien implicado, pero conocedor, que expone de forma equilibrada sus propios puntos de vista sobre la cuestión en juego. Una aportación en proximidad e informada que me ha parecido relevante.

Mi punto de vista personal aboga por una acción rapida de apoyo definitivo a los rebeldes para derrotar a las fuerzas del dictador Gadafi (¡no hay dictador de izquierdas!). Y un apoyo que remate la faena impidiendo que en una sociedad tribal, la derrota del dictador y de sus apoyos se convierta en un baño de sangre de unos grupos de interés, los nuevos ganadores, contra otros, los perdedores, con el pueblo de Libia de mirón condenado por otro periodo a vivir subyugado, ahora, quizá por otro grupo de interes apoyado (de nuevo) por las potencias y sus transnacionales…
Ya, lo se. Es una vergüenza. Es una flagrante vergüenza que los que le han (¿¡hemos?!) sostenido contra su propio pueblo, vendiéndole armas a cambio de su actividad policial en la zona, como gendarme local de las potencias y sus transnacionales (y quizá de las formas de vida de todos nosotros occidentales democratas capitalistas vien vividores), seamos ahora los que le vendamos armas a sus oponentes, en rebeldia popular.  Adquiriéndoles, primero al Dictador, luego a la eventual naciente democracia prooccidental (si sale bien la jugada…?!), a cambio su petróleo y gas, vitales para nuestro modelo de vida y consumo, y para el poder de dominio que nos trae a la mayoría de ciudadanos por la calle de la amargura con ficción de buena vida consumista, en medio de una crisis como la que nos esta tocando vivir…
Pero no dejo de pensar en la larga ‘eternidad’ que nos toco vivir con Franco de dictador en España, apoyado por los EE.IUU. de Norte America como peón local en la llamada Guerra Fria contra el Comunismo… Yo que nací en Bizkaia en 1947 y elegí pelear contra la dictadura con las armas si fuera preciso en 1967, y vivi intensamente aquellos años… personalmente, digo, no me hubiera importado una higa que a Franco y a sus boys se los hubiera llevado por delante las potencias occidentales o el diablo o sus dioses… a cambio de libertad, dignidad y potencialidad de democracia en España y sus naciones… Bien es cierto: es preciso tambien, fundamental, que el pueblo la ciudadanía mayoritariamente unida vaya con determinación a por esos objetivos… lo cual es harina de otro costal, y así nos salió la Transición sacrosanta y nuestra sacrosanta constitución monárquico republicana unitarísta y de olvido de los crímenes de los nacionalcatolicos y franquístas…
Sea como fuere, que lo decida la mayoría ‘libertaria’ de los libios y que encuentren para ello el apoyo y la solidaridad occidental democrática suficiente para triunfar por sobre los oportunistas que únicamente buscan su gloria personal o de su grupo de interés.
Salud y convivialidad, solidaridad y libertad con dignidad que no falten.
Mikel -Tar
_________________________________
Entrevista a Mohamad Hasan
Libia: ¿revuelta popular, guerra civil o ataque militar?

Rebelion.org – Grégoire Lalieu y Michel Collon. Traduce Loles Oliván
Tras Túnez y Egipto, ¿ha llegado la revolución árabe a Libia?
Lo que está ocurriendo por el momento en Libia es diferente. En Túnez y Egipto la falta de libertad era flagrante. Sin embargo, fueron las terribles condiciones sociales las que realmente llevaron a los jóvenes a rebelarse. Los tunecinos y egipcios no tenían ninguna esperanza en el futuro.
En Libia, el régimen de Muamar Gadafi es corrupto, monopoliza una gran parte de la riqueza del país y siempre ha reprimido severamente cualquier tipo de oposición. Pero las condiciones sociales de la gente de Libia son mejores que en los países vecinos. La esperanza de vida en Libia es mayor que en el resto de África. Los sistemas de salud y de educación son buenos. Libia, por otra parte, es uno de los primeros países africanos que han erradicado la malaria. Si bien hay una gran desigualdad en la distribución de la riqueza, el PIB por habitante es de unos 11.000 dólares —uno de los más altos del mundo árabe. Por lo tanto, en Libia no se dan las mismas condiciones objetivas que dieron lugar a los levantamientos populares en Túnez y Egipto.
Entonces, ¿cómo se explica lo que está ocurriendo en Libia?
Para entender correctamente los acontecimientos actuales debemos ponerlos en su contexto histórico. Libia fue en el pasado una provincia otomana. En 1835 Francia se hizo cargo de Argelia. Mientras tanto, Mohamed Ali, gobernador de Egipto bajo el Imperio Otomano, fue aplicando políticas cada vez más independientes. Con los franceses instalados en Argelia, por una parte, y Ali Mohamed en Egipto, por otra, los otomanos temieron perder el control de la región. Enviaron sus tropas a Libia.
(…/…)
En su opinión, ya no es sólo una cuestión de una guerra civil por las contradicciones entre los diferentes clanes de Libia…
Es peor, creo. Ya se han dado anteriormente contradicciones entre las tribus pero nunca han sido tan generalizadas. Aquí Estados Unidos está avivando las llamas de esas tensiones con el fin de poder intervenir militarmente en Libia. Desde los primeros días de la insurrección, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, sugirió armar a la oposición. Desde el principio, la oposición organizada por el Consejo Nacional negó toda injerencia extranjera por parte de potencias extranjeras porque sabían que cualquier interferencia desacreditaría a su movimiento. Pero hoy en día parte de la oposición ha pedido la intervención armada.
Desde que se desató el conflicto, el presidente Obama ha instado a que se tengan en cuenta todo tipo de opciones y el Senado estadounidense ha hecho el llamamiento a la comunidad internacional para imponer una zona de exclusión aérea sobre territorio libio, lo que supone un verdadero acto de guerra. Además, el portaaviones nuclear, el USS Enterprise, que estaba estacionado en el Golfo de Adén para luchar contra la piratería, se ha trasladado hasta la costa de Libia. Dos barcos anfibios, el USS Kearsarge y el USS Ponce, con varios miles de infantes de marina y las flotas de helicópteros de combate a bordo, también se han estacionado en el Mediterráneo.
La semana pasada, Louis Michel, ex comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria de la UE, planteó enérgicamente una pregunta en un estudio de televisión sobre qué gobierno tendría el valor de llevar el caso de una intervención armada en Libia a sus parlamentarios. Sin embargo, Louis Michel no ha pedido nunca una intervención así en Egipto o en Bahréin. ¿Por qué?
¿Es la represión más violenta en Libia?
La represión fue muy violenta en Egipto aunque la OTAN no envió buques de guerra a la costa egipcia para amenazar a Mubarak. No hubo más que un llamamiento para que se buscara una solución democrática.
En el caso de Libia hay que tener mucho cuidado con la información que nos llega. Un día se habla de 2.000 muertes y al día siguiente se revisa la cuenta a 300. También se está diciendo desde el comienzo de la crisis que Gadafi bombardeaba a su propio pueblo aunque el ejército ruso, que está observando la situación por satélite, ha desmentido oficialmente esa información. Si la OTAN se prepara para intervenir militarmente en Libia podemos estar seguros de que los medios de información dominantes van a difundir su propaganda de guerra habitual.
De hecho, ocurrió lo mismo en Rumania con Ceausescu. En la Nochebuena de 1989, el primer ministro belga, Wilfred Martiens, pronunció un discurso en la televisión. Afirmó que las fuerzas de seguridad de Ceaucescu acababan de matar a 12.000 personas, lo que no era cierto. Las imágenes de la famosa masacre de Timosoara circularon asimismo por todo el mundo. Estaban destinadas a demostrar la violencia ciega del presidente rumano. Pero más tarde se demostró que todo había sido preparado. Se habían sacado cuerpos del depósito de cadáveres y se colocaron en las trincheras con el fin de impresionar a los periodistas. También se dijo que los comunistas habían envenenado el agua, que había mercenarios sirios y palestinos en Rumanía, o incluso que Ceaucescu había entrenado a huérfanos como máquinas de matar. Todo era pura propaganda dirigida a desestabilizar el régimen.
Al final, Ceaucescu y su esposa fueron asesinados después de una farsa de juicio que duró 55 minutos. Por supuesto, el presidente rumano, como Gadafi, no era un santo. Pero ¿qué ha sucedido desde entonces? Rumania se ha convertido en una semi-colonia europea. Se explota su mano de obra barata. Numerosos servicios se han privatizado en beneficio de las empresas occidentales y están fuera del alcance económico de gran parte de la población. Y ahora, cada año no son pocos los rumanos que van a llorar sobre la tumba de Ceaucescu. La dictadura fue una cosa terrible pero después el país fue destruido económicamente; aún peor.
¿Por qué Estados Unidos quiere derrocar a Gadafi? Durante los últimos diez años, el coronel ha sido muy susceptible a Occidente y ha privatizado una parte importante de la economía libia, beneficiando a las empresas occidentales en el proceso.
Hay que analizar todos estos acontecimientos a la luz del nuevo equilibrio de fuerzas en el mundo. Las potencias imperialistas están en declive mientras que otras fuerzas van en aumento. Recientemente China se ha ofrecido a comprar la deuda portuguesa… En Grecia, la población es cada vez más hostil a esta Unión Europea que se percibe como una tapadera del imperialismo alemán. Sentimientos similares están creciendo en los países del Este. Por otra parte, Estados Unidos atacó Iraq con el fin de obtener el control de su petróleo, pero al final sólo una única empresa estadounidense se está beneficiando de ello, el resto del petróleo está siendo explotado por empresas de Malasia y China. En resumen, el imperialismo está en crisis.
Además, la revolución de Túnez realmente cogió por sorpresa a Occidente. La caída de Mubarak aún más. Washington intenta de recuperar su influencia sobre estos movimientos populares pero su control se desvanece. En Túnez, el primer ministro Mohamad Ghanouchi, un producto directo de la dictadura de Ben Ali, estaba destinado a controlar la transición creando la ilusión de cambio. Pero la determinación del pueblo lo obligó a renunciar. En Egipto, Estados Unidos contaba con el ejército para mantener un sistema aceptable en su lugar. Pero he recibido informaciones que confirman que en muchos cuarteles militares de todo el país, los oficiales jóvenes se están organizando en comités revolucionarios en apoyo del pueblo egipcio. Incluso han arrestado a algunos oficiales relacionados con el régimen de Mubarak.
La región podría escapar al control de Estados Unidos. La intervención en Libia permitiría a Washington quebrar el movimiento revolucionario y evitar su propagación al resto del mundo árabe y de África. Desde la semana pasada, los jóvenes han estado protestando en Burkina Faso, aunque los medios guardan silencio al respecto. Como lo guardan sobre las manifestaciones que están teniendo lugar en Iraq.
Otro peligro para Estados Unidos es la posible aparición de gobiernos anti-imperialistas en Túnez y Egipto. Si esto sucediera, Gadafi ya no estaría aislado y podría incumplir los acuerdos alcanzados con Occidente. Libia, Egipto y Túnez podrían unirse para formar un bloque anti-imperialista. Con todos los recursos que tienen a su disposición, especialmente las grandes reservas de divisas de Gadafi, los tres podrían convertirse en una potencia regional importante, probablemente más importante de Turquía.
Sin embargo, Gadafi apoyó a Ben Ali cuando el pueblo de Túnez se rebeló.
Eso demuestra hasta qué punto es débil y está aislado y fuera de contacto con la realidad. Sin embargo, el cambiante equilibrio de fuerzas en la región podría transformar las cosas. Gadafi podría cambiar de hombro su fusil; no sería la primera vez.
¿Cómo podría modificarse la situación en Libia?
Las potencias occidentales y el movimiento denominado de oposición han rechazado la oferta de mediación de Chávez. Ello significa que no están interesados en una solución pacífica al conflicto. Pero los efectos de una intervención de la OTAN serán desastrosos. Hemos visto lo que ocurrió en Kosovo o Afganistán.
Por otra parte, la agresión militar podría alentar a los grupos islamistas a entrar en Libia que podrían tomar grandes depósitos de armas allí. Al-Qaida podría infiltrarse y convertir Libia en un segundo Iraq. Además, ya hay grupos armados en Níger que nadie ha podido controlar. Su influencia podría extenderse a Libia, Chad, Malí y Argelia. Con la intervención militar, el imperialismo está abriendo las puertas del infierno.
Para concluir, el pueblo libio merece algo mejor que este movimiento de oposición que está hundiendo al país en el caos. Necesita un movimiento realmente democrático que substituya al régimen de Gadafi y traiga la justicia social. En ningún caso los libios merecen una agresión militar. Las fuerzas imperialistas en retroceso parecen, sin embargo, dispuestas para una ofensiva contrarrevolucionaria en el mundo árabe. Atacar a Libia es su solución de urgencia. Pero se están disparando en los pies.

Nota:
1. Esta zona es rica en uranio – CPGB ml
(Seguir leyendo en: http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/17077 )

_________________________

Otro punto de vista, firmado por un grupo libertario:

No a la guerra en Libia. Comunicado de la Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas
Juventudes Anarquistas de Vallekas (25-03-2011)