TE HEREDARAN LOS CUERVOS

Poema: “No hay dios: Porque no es necesario, porque
la responsabilidad es nuestra: es lo que hay.”

Mikel Orrantia Diez –Tar; Forua, 29-01-2009

Desde la incertidumbre de la Razón
que gobierna mi vida como búsqueda,
yo te digo, a ti, persona de Fe: en dioses y maestros,
en el gozo apasionado de promesas de futuros ciertos, eternos…
de paraísos inmortales que nadie ha confirmado nunca jamás… De esos de los que, después de muertos, no se regresa a la casa familiar para saludar a los suyos y hacerles participes de la suprema dicha del gozo de la luz…
Digo, amigo, que te digo, fraterno ser humano,
que los cuervos acogerán tu herencia, y la mía.

Y, lo veo,
tan claro
como viví la dolorosa desaparición de aquellas personas a las que quería y me querían;
aquellas de las que nunca supe otra cosa
que el recuerdo que en mi dejaron de su existir.

Lo veo, te digo, con los ojos de quien comprende que poder de dominio y dioses de religiones de herméticos mensajes, únicamente factibles de ser interpretados por sumos sacerdotes, han estado siempre, siempre, en toda nuestra historia, aliados contra el resto de los humildes e indefensos seres humanos, debidamente adoctrinados y sometidos por ellos…

Lo veo, si,
con los ojos inquietos de quien ve un mundo torturado por el hambre y la incultura,
por el ansia de poder de dominio y de significación social.

Lo veo, si, al hacer frente a imágenes vívidas
de niños
que nunca llegarán a ser mayores,
a disfrutar honradamente de la vida,
ni llegarán a darnos
ese valor humano cabal
que, para ti y para mi y para todos,
tienen,
como seres humanos,

No hay dios: Porque no es necesario, porque
la responsabilidad es nuestra: es lo que hay.
Nos heredarán los cuervos, o, quizá, las higueras…
Imposible que exista un ‘padre’ de buenos principios y ‘todopoderoso’, y tolere que aquellos que se erigen en sus santos varones e intérpretes, devoren viandas, acumulen riquezas y exhiban poder y dominio, ante el hambre, el terror, la incuria y la incultura de tantos y tantos que por el mundo están, sin aliento.

Con niños reventados por las balas y las bombas del odio y del temor.
Con niños reventados por el vacío del hambre.
Dejados morir, mutilados,
en la cuneta de esa historia perdida
que, pocas veces se cuenta y aún menos se cree,
mostrados por la cámara del periodista,
expuestos,
ante los ojos de un mundo, mirón, mediatizado,
y, ante esos ojos, igualmente hambrientos,
del ave de presa
que, paciente, espera el final de la vida del niño,
para darse su ración particular de paraíso…

Serán los cuervos, seguro. Y,
quizá, amigo mío,
las higueras,
quienes heredarán tu vida (y la mía).
No la Eternidad gozosa a la derecha de tu dios inmisericorde.
Ya que, amigo,
estoy seguro
de que no hay dios que valga un euro,
ni una lágrima, ni un suspiro…

Y, si lo hubiese, como dijo Bakunin,
habría que desembarazarse de él para ser nosotros mismos:
responsables de nuestros actos, presentes y futuros, y libres.
Responsables, sí, de nuestro afán y de nuestro corto destino…

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EE.UU., el “exportador de terroristas”…?!

Se sospecha, se conoce (ver USA financiando talibanes en Pakistán y Afganistán contra los ocupantes soviéticos en los ochenta), pero leerlo parece mentira y ocasiona cierta indiferencia… vivimos un periodo histórico que no importa que nos cuenten ni que nos demuestren, nada nos conmueve, parece… ¡pena! ¡asi nos va!.

Mikel

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EE.UU., el “exportador de terroristas” 26.08.10

http://observadorglobal.com/eeuu-el-exportador-de-terroristas-n9689.html

Se filtró un nuevo informe secreto de la CIA, en el que reconoce que Estados Unidos es un país que financia extremistas. Además, Al Qaeda estaría buscando reclutar militantes con pasaportes estadounidenses para facilitar su circulación por cualquier país del mundo, de acuerdo con el documento publicado por el sitio Wikileaks.

El polémico sitio cumplió su promesa de publicar más documentos secretos de la Central de Inteligencia Norteamericana (CIA). Este informe se titula: “¿Qué pasa si EE.UU. es visto como ‘exportador de terrorismo’?” y está fechado en febrero de este año.

En el documento de sólo tres páginas, la CIA analiza las consecuencias que podría llegar a tener EE.UU. al incubar y exportar el terrorismo, ya que estaría más preocupado por limitar los ataques contra su territorio, que los que cometen sus ciudadanos en el exterior, de acuerdo con lo detallado en el papel filtrado.

El informe detalla que la participación de ciudadanos norteamericanos en actos terroristas, financiados por Washington, a lo largo del mundo no es nueva. Pero, la CIA expone el temor de que los países aliados se nieguen a cooperar con EE.UU. en la extradicción de supuestos terroristas, si el número de extremistas de origen norteamericano aumenta. “Si somos vistos como exportadores de terrorismo, algunos países podrían utilizar un sistema de extracción reciproco con EEUU que amenazaría nuestra soberanía”, analiza el documento.

Muchos de los norteamericanos que cometen atentados en el exterior no están en su totalidad relacionados con la religión musulmana, sino que hay judíos y cristianos de origen irlandés que atacaron objetivos no estadounidenses.

“Se ha prestado mucha atención recientemente a los crecientes casos de insurgentes islámicos criados en Estados Unidos realizando ataques contra objetivos estadounidenses, fundamentalmente dentro del país. Pero se ha hecho menos caso del terrorismo que se cría en nuestro país, no exclusivamente de carácter musulmán, y que se exporta al extranjero para atacar a personas que no son estadounidenses” afirma el documento.

Además, se filtró el estado de alerta en el que se encuentra la CIA ante la creciente posibilidad de que Al Qaeda reclute ciudadanos norteamericanos para cometer atentados en cualquier país del mundo, debido a su facilidad para circular a través de las fronteras.

La CIA se defendió argumentando que este tipo de informes no tienen una gran relevancia, dado que se suelen elaborar para plantear distintas hipótesis y puntos de vista y no significa que se correspondan exactamente con la realidad.

En tanto, Julian Assange, director de Wikileaks denunció que el Pentágono está utilizando estrategias de desprestigio contra el sitio y su persona, al haber sido acusado de violación en Suecia la semana pasada.

El sitio Wikileaks se vio envuelto en un escándalo cuando el mes pasado publicó 76 mil documentos secretos relacionados con las operaciones militares en Afganistán. Además, el sitio anunció que está revisando unos 15 mil nuevos informes para que su difusión no ponga en riesgo la vida de ninguna persona.
Cuando el que lucha contra el terrorismo es el que lo promueve

Por Maximiliano Sbarbi Osuna

¿Qué sucedería en un caso extremo si la justicia de un país solicitara la extradición de ciudadanos estadounidenses que participaron en algún acto terrorista?

Sería equivalente a aplicar las mismas medidas que la CIA viene implementando, pero esta vez en contra de EE.UU.

Si un ciudadano con pasaporte norteamericano pero de origen irlandés, que atacase algún objetivo británico, fuese extraditado no sería tan grave como el pedido de captura de musulmanes estadounidenses que atentaron contra Pakistán.

Peor aun sería la solicitud de extradición de católicos o judíos norteamericanos contra objetivos antiisraelíes, por ejemplo. Estas posibilidades existen y están detalladas en el informe de inteligencia que se infiltró.

Pero, lo más impresionante del informe secreto es que la CIA reconoce que EE.UU. financia el terrorismo, además de alertar sobre la posibilidad de que Al Qaeda reclute militantes en territorio norteamericano.

Disponer de un pasaporte norteamericano es una ventaja para las agrupaciones terroristas. En 2008, David Headley, un paquistaní con pasaporte estadounidense, pudo ingresar con visados legales en Pakistán e India y cometer los múltiples atentados contra los hoteles internacionales de Mumbai, bajo la supervisión del grupo terrorista Lashkar-i-Tayyiba.

El caso de Luis posada Carriles es emblemático. Aunque sea ciudadano venezolano, EE.UU. lo protege y evita la extradición solicitada por tribunales de Venezuela, por ser el autor intelectual de la voladura de un avión civil cubano, que dejó 73 muertos en 1976.

Sin embargo, así como el Tribunal Penal Internacional no juzga a los líderes occidentales que cometieron crímenes de guerra, tal como lo hace con dictadores de otros países, como Ruanda y Serbia, tampoco se va a aplicar equitativamente el principio de reciprocidad de extracción de ciudadanos que están implicados en actos terroristas.

El informe de la CIA pretendía elaborar alguna excusa para bloquear la extradición, no sólo de norteamericanos que cooperan con Al Qaeda, sino de los terroristas financiados por el propio gobierno de EE.UU.

Seguramente, el documento de Wikileaks va a ser minimizado, pero a partir de ahora se desliza la posibilidad de que se ponga en tela de juicio la lucha contra el terrorismo liderada por el país que impone sus condiciones bajo la bandera de la tolerancia.

Comentarios (1)

Max – 26/08/2010 09:52
Sin duda, una gran contradiccion para un pais, que si bien impone a los paises a que se sumen a su “lucha contra el terrorismo”, una guerra que inicio hace 10 años y aun hoy, es dificil ver su termino. Pero lo que no es dudoso es que ese mismo pais que impone, tambien protegio a los que iniciaron golpes de Estado, educo dictadores para el Terrorismo y mnimiza estos “errores” para maximizar los de otros paises, incluso “aliados en la lucha”, contra sus enemigos ideologicos.

Modesto plan de paz. Por: Alfonso Sastre, escitor; en “Gara” (Iritzia) 22-08-2010

Modesto plan de paz

para Euskal Herria

con algunas ideas básicas sobre el tema de su eventual independencia,

escrito por un dramaturgo

Alfonso Sastre, escritor; en Gara” (Iritzia) 22-08-2010

De manera coherente con su trayectoria y su pensamioento, Alfonso Sastre desarrolla este plan como una aportación intelectual a un futuro mejor que debe comenzar desde la honestidad y la lucidez actuales.


Toda titulación mía para la escritura de este breve y ambicioso plan se reduce al hecho de que el uso continuo y prolongado de nuestro oficio acaba haciendo de los dramaturgos «expertos en conflictos», sobre todo familiares y sociales, pero también históricos y políticos. A eso se limita, digo, toda mi autoridad para escribir esta propuesta de paz para el País Vasco, Euskal Herria.

Yo pienso que un plan veraz y verificable para que esa paz, por la que ya se oye, aunque sea silencioso, un gran clamor, sea efectiva, sólo puede partir de que se establezca por unos poderes públicos, hoy vigentes, pero quizás «iluminados» por un recuperado pensamiento verdaderamente progresista, la mera posibilidad legal, democrática, de que los territorios vascos hasta hoy administrados por los estados español y francés pudieran constituirse algún día, si la voluntad de los ciudadanos vascos llegara a expresar esa voluntad, en un Estado nuevo e independiente. Nada más, pero también nada menos que eso.

El primer momento de la primera fase –el momento fundamental y fundamentante– ha de ser, como queda dicho, una breve y sustanciosa «reforma constitucional», que comportaría una reescritura de unas líneas de la Constitución española de 1978.

Circunscribiendo ahora la cuestión a España, se trataría de que esos sectores de vanguardia de la Administración española decidieran apostar por la reescritura del o de los pasajes reformables (ahí llegaría el turno y la tarea de un «pensamiento constitucional») de la actual Constitución Española, para retirar de ella el carácter metafísico –poco menos que sagrado– de la actual Unidad de España, y la garantía armada (policíaca y militar) de esa unidad metafísica; y, en fin, la consiguiente apertura a otras formas (democráticas) de «unidad política», pues la paz que reclamamos los ciudadanos para ya mismo no comporta la rotura de nada; formas que se pueden estimar próximas o emparentables con las vigentes hoy en países como Suiza, Alemania o el Reino Unido.

El dramaturgo sólo con su imaginación dialéctica puede pasar de aquí, y han de ser algunos políticos abiertos e inteligentes y algunos pensadores constitucionalistas quienes –con el apoyo popular correspondiente en España– puedan proceder a esa reescritura, que comportaría una Reforma Constitucional; la cual es una conditio sine qua non de la anhelada paz; a una reforma, digo, de esos aspectos metafísicos y armados (policíacos y militares) de la actual Constitución. Para establecer que esa reforma sea una condición necesaria para la suspensión definitiva de las acciones armadas de ETA me baso en que esa condición se desprende de la lectura de sus comunicados, o, al menos, de su interpretación dramatúrgica.

La amnistía para todos los presos políticos y el cese de la lucha armada revolucionaria (que en su nivel operativo actual está procurando, no dudo que contra la voluntad de quienes la practican, alimento social a las ideas españolas más conservadoras y retrógradas) serán momentos esenciales de este proceso de paz escrito por un modesto dramaturgo.

En este texto, como se verá, hemos recuperado del acervo de la lengua castellana el término «confederanza» para aplicarla aquí a las naciones hoy existentes, tres de las cuales son negadas como tales por los sectores españoles más reaccionarios, portadores aún del viejo y polvoriento estandarte del Imperio español y de su pretérita y añorada «grandeza». Podría decirse que los tatarabuelos de los actuales militantes de la derecha española declarada son los Reyes Católicos. Esta «confederanza» comportará ya la existencia, en su marco político, de Estados soberanos. Pero hagamos, antes de seguir, la siguiente observación, quizás un tanto petulante, en la que me temo que se le vea un poco o un mucho el plumero a la vanidad propia de las gentes de teatro: Yo pienso que todo lo que no sea seguir, al menos aproximadamente, el calendario que voy a proponer será mera palabrería y, como se dice popularmente, «mear fuera del tiesto».

He aquí nuestra Hoja de Ruta, que se desarrolla, cronológicamente, en dos fases, a saber: El primer momento de la primera fase –el momento fundamental y fundamentante– ha de ser, como queda dicho, una breve y sustanciosa «reforma constitucional», que comportaría una reescritura de unas líneas de la Constitución española de 1978.

En el segundo, por una parte se produciría un «adiós a las armas» (no un «hasta luego») de ETA; y, por la otra parte, una Amnistía para todos los presos políticos y de intencionalidad política («terroristas» en el lenguaje policíaco y judicial, usual de la prensa).

Habría empezado, venturosamente, la paz, y esa fecha se escribiría con letras de oro.

En la segunda fase –¡ya en paz!– se desarrollaría un gran debate político con vistas a la legalización de la existencia en los territorios del Estado español de cuatro naciones, una mayor, España, y tres menores, Euskal Herria, Països Catalans –con un subdebate del más alto nivel entre Catalunya, Valencia y Baleares, asesorado por especialistas, asimismo del más alto nivel– y Galiza, que hoy forman partes provinciales del «Reino de España», ello, contra toda congruencia, al mismo nivel que provincias inequívocamente españolas como Murcia. Será el momento de corregir esta chapuza teórica y práctica posfanquista.

En el siguiente momento –y ya estamos poniendo a prueba nuestra anunciada «imaginación dialéctica»– se establecería al fin esa «confederanza», para lo cual no habría que esperar a la proclamación de una República, pues el «Reino de España», a pesar de todas sus limitaciones, podría asumir esta trascendente responsabilidad histórica. En esta «confederanza», las tres naciones menores figurarían ya con la entidad de «Estados soberanos».

Ello no significaría, como aseguran patéticamente las Derechas neo-franquistas, la «ruptura» («España rota y roja») ni la «liquidación de España y de su glorioso pasado», sino justamente su verdadero engrandecimiento hasta el nivel histórico que al gran poeta peruano César Vallejo le hizo exclamar desde lo más profundo de su corazón: «niños de España, si España cae –digo, es un decir–, ¡cómo vais a cesar de crecer!». (Palabras que, desgraciadamente, fueron proféticas). España, digo, alcanzaría una verdadera grandeza sobre una superficie territorial más reducida; una grandeza antifascista que la elevaría al rango de «creadora de justicia» y «patria de las libertades» en la Península Ibérica, en la que convivirían a partir de entonces, ojalá fraternalmente, cinco estados libres, contando naturalmente con la hermana República portuguesa.

Arriba la paz. Abajo la pacificación. La paz es necesaria, urgente y posible, aunque, hoy por hoy, para los gobernantes de España, la reclamación ferviente y sincera de la paz sea, como hasta hoy lo es, una idea subversiva.

Es evidente que hasta ahí no podrá llegar el actual «Reino de España», con su rey borbónico-franquista, y que para entonces habrá llegado el trascendental momento de plantear la «cuestión republicana» en ese proceso de progresión hacia los nuevos tiempos: el magno momento de la proclamación de una tercera República española, por la que ya se está trabajando, y tres pequeñas repúblicas que hoy son regiones periféricas de España, y con ello la ocasión del arrumbamiento, por fin, de un sistema anacrónico –monárquico– y que tan sólo ha sido parcheado de «demócrata» y «constitucional». Habría llegado al fin, decimos, el momento de iniciar una gran empresa histórica, que sería acometida bajo la denominación política, que aquí queda propuesta, de Confederanza de Repúblicas Ibéricas. (Algún día habrá que hacer todo esto, pero ya hay que hablar claramente de ello; y eso es lo que yo estoy intentado hacer en estas páginas).

Por fin, habría quedado abierta la posibilidad de que alguno o todos estos estados accedieran a una definitiva independencia –repúblicas soberanas–, si así lo reclamara la voluntad popular de los ciudadanos vascos, catalanes o gallegos, que entonces se vincularían a España de un modo o de otro, en virtud de los tratados que se suscribieran entre las partes. (Es de recordar que el «Estado de las Autonomías» actual no es otra cosa que una descentralización administrativa y además, como ya se ha dicho, homogeneizadora de lo evidentemente heterogéneo, y en realidad sólo aceptable, y con muchas reservas y matices, para las anteriores «regiones y provincias españolas», que sólo reclamaban en algún caso cierta autonomía para su administración. La idea infame del «café para todos» recuerda un episodio que no dice nada a favor de la inteligencia de quienes perpetraron ese grave percance de la razón histórica).

En cuanto a la República vasca, en las circunstancia futuras que hoy estamos prefigurando, se abriría ante ella –siempre en el marco de la voluntad popular– la triple tarea que la conduciría a la reunificación (en siete provincias), la completa euskaldunización, y el socialismo en su nuevo cuño, a la altura de los tiempos.

Digamos para terminar:

Arriba la paz. Abajo la pacificación. La paz es necesaria, urgente y posible, aunque, hoy por hoy, para los gobernantes de España, la reclamación ferviente y sincera de la paz sea, como hasta hoy lo es, una idea subversiva. La paz, para serlo verazmente –para ser propiamente paz–, tiene que ser algo radicalmente distinto que un «cese de la violencia» por medio de una «pacificación» armada –una paz a tiros–, empresa policíaca que en este caso se ha evidenciado inútil a lo largo de muchos años, de modo que ha quedado claro una vez más que los hechos tienen la cabeza dura, y que en este país es cierto que padecemos un serio conflicto político y no las gratuitas acciones de una errática banda de guerreros idealistas o –como siguen afirmando las derechas españolas desde su fanatismo «patriótico»–: de «una banda de asesinos sedientos de sangre siempre deseosos de matar a su prójimo, que es lo único que saben hacer». Ciertamente hay que partir de la realidad para plantear y tratar de resolver los grandes conflictos que en ella se producen. El conocimiento de esta gran verdad forma parte de nuestro oficio dramatúrgico, y a ello me he referido al principio.

P.S. para nuestra esperanza.

Un Partido Socialista Obrero Español renovado y audaz, en la línea que parece haber iniciado, aunque tímidamente, el Partit Socialista de Catalunya, podría acometer (en ausencia de una Izquierda Unida o una Corriente Roja u otras organizaciones de izquierda revolucionaria que en España tuvieran el respaldo popular y la fuerza necesaria para ello, pero deseablemente con el apoyo de todas estas fuerzas) esta trascendente y benemérita empresa histórica en la que el socialismo español recuperaría –y además gloriosamente– su perdido y maltrecho prestigio. En tal caso, el comienzo de este venturoso camino hacia la paz se produciría en una mesa de negociación entre, por un lado, un PSOE liberado de su vergonzante dependencia del PP y, por otro, representantes de una «izquierda abertzale» no por ilegalizada menos legítima.

Aquí acaba mi modesta aportación a este magno proyecto. Otras veces me he ofrecido también –y ahora reitero ese ofrecimiento– para contribuir de cualquier modo a las conversaciones iniciales, aunque nada más fuera como «señora de la limpieza» de la habitación en la que se reúnan los especialistas ad hoc, dado que, al fin y al cabo, hablando en serio, yo no soy más que un poeta muy preocupado y algo pensativo.

Fuente:http://www.gara.net/paperezkoa/20100822/216855/es/Modesto-plan-paz-para-Euskal-Herria-algunas-ideas-basicas-sobre-tema-su-eventual-independencia-escrito-dramaturgo

Copiado de: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=111732

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Me permito recomendar la lectura en este Blog de mis reflexiones y propuesta al respecto, Encuentro en esta propuesta de sastre elementos coincidentes y me sumo bien voluntariamente a sus consideraciones al respecto del objetivo buscado: La paz en libertad y dignidad en Vasconia.

Bien cordialmente.

Mikel Orrantia –Tar

VER en :   http://orrantiatar.blogspot.com/

EUSKADI, LA PAZ: EL PROTECTORADO, LA SOLUCIÓN…?!

editada por mi el 30 Mar 2008

Vasconia o la denominada culturalmente hoy Euskal Herria(Vascongadas, Navarra y Pays Basque). O, al menos, que se lo proponga a sus ciudadanos en referéndums para saber de una vez y claramente si les atrae la idea, ya cuantos si o no. …

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EUSKADI, LA PAZ: EL PROTECTORADO, LA SOLUCIÓN…?!

EUSKADI, LA PAZ: EL PROTECTORADO, LA SOLUCIÓN…?!

Revisado el 27 de setiembre de 2004
Escrito inicialmente para: “KUORUM”. A la sazón una nueva Revista independiente editada en la UPV-EHU, dirigida por jóvenes estudiantes de Sociología y Periodismo. Me pidieron una colaboración de 3.000 caracteres como analista político de la situación vasca con una perspectiva “desde tierra de nadie” (en la medida, escasa, de que eso sea posible) quieren el punto de vista de un anarquista heterodoxo. Lo titule “EN VASCONIA: DESDE ‘TIERRA DE NADIE’. Un punto de vista personal sobre la política vasca actual”. Posteriormente he ido introduciendo cambios y ampliando apartados matizando contenidos… según se me ha solicitado para nuevas ediciones, conferencias y/o debates colectivos, hasta el estado en que hoy se encuentra el escrito.

¿PUEDE SER LA FORMULA DEL ‘PROTECTORADO’ UNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA DE PODERES Y TERRITORIAL ENTRE VASCOS Y LA ESPAÑA, FRANCIA Y EUROPA DE HOY?

VASCONIA PIDE EL RECONOCIMIENTO EXPLICITO DE LAS FUERZAS E INTERESES LEGITIMOS EN PRESENCIA PARA RESOIOLVER SU PRESENTE Y ENCARAR SU FUTURO EN PAZ, LIBERTAD Y AUTOGOBIERNO.

Apuntes desde la metodología de solución negociada de conflictos

Por : Mikel Orrantia – Tar
Experto en Comunicación Corporativa. Politólogo
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En este rincón del mundo que es Euskadi vivimos apretadamente. Debido en parte al poco espacio y en parte a la presión política y violenta. También vivimos con notable bienestar y holgura económica (excluido, claro, ese, digamos, 10% de “pobres” o marginados del sistema que define a toda sociedad capitalista avanzada). Nos damos aquí cita contemporánea un mosaico de gentes entrelazadas por y contra la historia, los orígenes, las culturas y las aspiraciones; así, convivimos mejor que peor: españoles, franceses y vascos. Y entre nosotros, todos aquellos que se entienden, en mayor o menor medida, pertenecer a unos u otros de esos colectivos nacionales mencionados. En cuanto a matices del ser, que en esto es el sentir y el sentirse, queda aún mucho por aclarar y reconocer. Cosas de amor y desamor e indiferencia, según cada caso y colectivo, sus sentires e identidades mas o menos “puras” o entre cruzadas.

Está complicado de definir en las sociedades del mestizaje avanzadas en las que vivimos, como la vasca, eso del ser y del sentirse de una u otra comunidad humana, territorial y política. Mas si cave, porque la historia común a ratos y entre rupturas otras veces, esta también definida por aquel momento histórico en el que una de las naciones (bien que entonces, aún no se reconocían así mismas con esa denominación, pero para entendernos hoy nos vale) la más dinámica, desarrollada (rica) y demográficamente mayoritaria, asentaba su poder en la conquista de sus vecinos (por guerras o pactos de linajes) y en la consolidación de lo que en adelante y durante varios siglos seria conocido como Estado y luego (ya en época mas cercana a nosotros) como nación.

Pero los sentimientos cambian. No hay mal que mil años dure; ni bien. Y cuando al Estado nación moderno le salen los cánceres de las revueltas anticolonialistas, le crecen por doquier en su propia casa las colectividades autoidentificadas al margen de la idiosincrasia nacional estatal impuesta o aceptada siglos antes. Y surgen nuevos sentimientos nacionales en el corazón de los estados metropolitanos modernos que pierden y luchan por reestructurar el poder territorial desde distintas perspectivas y propuestas. En ello estamos también en España y en Francia, nuestro estado nación vecino en el que conviven de grado y por fuerza una parte de los vascos, igualmente caracterizados hoy por entrecruzados sentires comunitarios o nacionales.

Todos tenemos (mas en democracia y libertad y autoorganización, que en dictaduras o satrapias de distintos signo y forma), a demás de los bienes que poseamos familiar o individualmente, el territorio en el que nos asentamos; algo demasiado importante como para malgastar o dejar que sea gestionado por terceros ajenos al mismo. Mas si cave en una época, como la que vivimos, en la que conceptos nuevos como Desarrollo Sostenible se asientan entre nosotros cada vez con mayor fuerza, por fortuna, para quedarse por mucho tiempo y para configurar una nueva forma de ver el mundo y organizarle. Pero al hablar de sostenibilidad estamos mentando tanto el territorio y su biodiversidad (animales, plantas y tierra), como la cultura y la suya (los seres humanos en su espectacular y atractiva diversidad); ambas, en constante evolución y cambio, rehaciéndose así mismas. Son pues a conservar y a mejorar para nuestro disfrute y el de nuestros descendientes, la biodiversidad de la Naturaleza naturaleza y de la Naturaleza Humana, por así mentarlo y dejarlo constatado.

Un territorio, pues, que a nuestra vez dejaremos en herencia a nuestros descendientes. Un Territorio habitado por unas gentes concretas. Por eso hablamos también de la herencia cultural (idioma, historia, modelos de comportamiento y formas de vida…); una cultura que se ha ido conformando a lo largo de la historia y, al tiempo, modificándose así misma y al propio territorio y a sus gentes. Resultando como un magma de comportamiento colectivo que ha acogido y, en parte significativa, dado carácter a la ingentes cantidad de gentes provenientes a su vez de diversas comunidades humanas dentro del Estado nación España. Esa interrelación a creado nuevas formas de cultura, pero también a cerrado mentes a cal y canto entre las paredes de sus precedentes culturas locales o nacionalitarias especificas. Para ser más prosaicos y próximos, La Vasconia de hoy es como una olla de cocido en la que se mezclan sabores y texturas, caracteres y experiencias originarias, y sale algo distinto a todo que se metió en la olla; y, si ‘el cocido’ esta bien hecho, si las partes se admiten y colaboran en la fusión, el resultado suele ser mejor que los productos simples del origen que lo configurarán. Lo digo porque los pueblos y sus culturas jamas han estado quietas en un mismo sitio cultural; sencillamente habrían desaparecido si así fuese. Evolucionar y sobrevivir es pues también aprender del otro, reconocer lo que puede aportar a nuestra supervivencia, adoptarle con el mismo respeto que deseamos nos tenga el a nosotros.

Hoy estamos condicionados por un amplio sentimiento vasquista (desde el independentismo al autonomísmo) o españolista, o su homologo francés (desde el centralismo más rancio hasta el federalismo más avanzado, o incluso, como es mi caso, el confederalismo europeo e internacionalista); e, incluso, minoritario y todo, esta diversidad de sentires y deseos de identidades, llega, entre algunos ciudadanos españoles de hoy, hasta la admisión del derecho de secesión para partes componentes del actual territorio del Estado Nación España.

Pero, entre tanto nacionalismo identitario no español (Vasco, catalán, gallego, andaluz, canario…) ¿hay a caso una “nacionalidad española” identitaria (sentirse, querer ser), al margen de la oficial que a todos nos da la ciudadanía del Estado Español…? ¡Claro que si, que la hay! Hay españoles de sentimiento entre los vascos nos solo de residencia y derecho democrático actual, sino también entre los de origen étnico, y abundantes; hay españoles de sentimiento, y numerosos, por todos los territorios y comunidades de la España que entre todos nuestros antepasados y nosotros hemos hecho en la historia y en nuestra contemporaneidad. Lo cual hace el caso aun mas complicado y difícil. En cada comunidad nacional de España convivimos entrecruzados, incluso familiarmente, gentes de diversos sentires y enormes dudas respecto a los sentires… Que se extreman y tensionan dando lugar a revueltas y enfrentamientos cuando la presión de los poderes y de la falta de libertad para decidir aumenta.

Pero, en mi opinión, por encima de todo, está la necesidad de convivir en libertad, solidarios, en paz y progreso; respetando las opciones legitimas (libremente expresadas y suficientemente apoyadas) de todas las partes: incluidas la unión y la separación para con los respectivos estados nacionales existentes (España y Francia); y, derivada de estas opciones, la de formar un estado independiente nuevo y democrático, si llega el caso.

Hay que dar tiempo al tiempo. Se debe posibilitar que el cocido, la olla sometida al calor de la vida cotidiana fragüe los condimentos en una nueva comunidad. Los vascos, y su forma de ser y hacer, hemos tenido suficiente definición y buen hacer como para sobrevivir e impregnar nuestro entorno con nuestras formas culturales. Las grandes migraciones interiores de ciudadanos desde comunidades pobres a ricas en España se han terminado, por fortuna, (nadie debería tener que irse de la casa familiar por la necesidad que impulsa la miseria, la pobreza o la falta de libertad). Hoy, después de las migraciones, los vascos somos distintos: hablamos tres idiomas nacionales (el euskera, el castellano o español y el francés) y a los tres les hemos impregnado de un carácter especifico que permite que se nos reconozca como vascos y, al mismo tiempo, contribuye a hacernos mas universales y abiertos: eman ta zabalzazu munduan frutua.

Hoy se lee día si día no en los Media artículos sesudos y cultos que piden a los separatistas y nacionalistas vascos que pospongan su proyecto para bien de la convivencia entre las partes que componen el todo ciudadano de Euskadi o Vasconia y Navarra… ¿Para cuando será factible que esa misma reivindicación sea efectuada por tan sesudas mentes en defensa del derecho de los separatistas a defender sus ideas en paz y democracia y sacarlas adelante si tienen mayorías suficientes para ello? Se le pide en aras de la convivencia a los ciudadanos y partidos nacionalistas que no hagan aquello para lo que nacieron y crecieron y les han elegido los ciudadanos que les votan… Muy raro, no?! Si eso mismo se nos pide a los socialistas anticapitalistas ¿cómo podríamos en paz y libertad cambiar el sistema por el que deseamos y defendemos? Ya se que la mayoría de los socialistas de hoy no solo admiten sino que defienden el sistema capitalista de libre mercado como única base política sobre la que se puede edificar la democracia: se confunden. Y los que así lo creemos tenemos el derecho y el deber de defender nuestras ideas e intentar llevarlas a la practica, en libertad, en democracia y, por lo tanto en derecho. Nadie puede ni debe pedir a otro que abandone sus legitimas prioridades mientras no sean lesivas para su integridad, dignidad y libertad. Las leyes tambien se cambian, los conceptos son los que mas permanecen. Todos hemos aprendido ya el valor de la democracia, yo creo que esta puede existir en un sistema socialista libre y no capitalista. Y en un sistema con una organización comunitaria no nacionalista y por lo tanto sin las formas actuales del Estado-Nación… Pero no me ocupa aquí de ello, solo lo escribo para que el lector me sitúe mejor: confederal, ,socialista y libertario, veo en la democracia un sistema para organizar una sociedad moderna y progresista en el desarrollo sostenible que de mayor oportunidad de ser felices en el autogobierno y la autoresponsabilidad, a todos los ciudadanos.

En el terreno de los poderes territoriales y de las identidades y sentires nacionalitarios, también hay un modo de vivir, de relacionarnos, sin violencia, e incluso convivencialmente, y de hacerlo sin perder la propia identidad a manos de una soberanía ajena al propio sentir y ser, e impuesta o vivida como tal imposición, sea por la mayoría o por una parte, de los ciudadanos concernidos.

UNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA DE LOS VASCOS.

Las viejas soluciones parecen haberse encallado en los nuevos tiempos de libertades y progreso. Hay otras soluciones mas imaginativas, respetuosas con los intereses en presencia de las partes y, si se desea, practicables. Veamos una de ellas, al menos novedosa, no quemada por el quehacer político de las ultimas décadas y creativa. También posible de realizar. Ensayada en escenarios internacionales con éxito.

Mi propuesta:

Contemplemos las partes en presencia y sus intereses legítimos. Y vayamos al grano de mi propuesta: Hagamos de Vasconia (todas las comunidades que tienen una base ciudadana y cultural vascongada o euskaldun) un Protectorado de España y Francia, bajo control democrático del Parlamento de la Unión Europa.

Partamos del reconocimiento de la existencia de la nación vasca. De su derecho de separación de España y Francia. Que se ejercería en forma de referéndum de los ciudadanos de los territorios de la Vasconia o Navarra histórica y culturalmente reconocida de forma universal, hoy integrados como parte del Departamento del Sudoeste francés, en Francia; de Navarra, y de la Comunidad Autónoma de Euskadi, en España.

Démonos un tiempo de transición suficiente (30 ó 50 años) para que Vasconia, reconocida universalmente y organizada como tal, suelde en paz y libertad a la diversidad nacionalitaria y de identidades de su ciudadanía y culturas y sentires de hoy, en una nueva comunidad democrática de ciudadanos postnacionalistas. Una nueva comunidad abierta, interrelacionada con sus vecinos e integrada en la nueva Unión Europea, que en ese tiempo se ira fraguando, cada vez mas (mas nos vale a todos), como un nuevo estado nación que supere las actuales limitaciones e intereses nacionalistas estatales y de salida y configuración – reconocimiento legal organizado a los sentires y querencias nacionalitarias de sus ciudadanos. Un tiempo suficiente desde el reconocimiento de los sentimientos y objetivos de las partes, que transcurra en paz y libertad y en derecho, según el modelo político democrático de nuestro entorno geoestrategico, necesario para que los interés legítimos, hoy en presencia, encuentren vías legales y no traumáticas para su solución y acomodo.

Propongo una solución pacifica y democrática, de libertad y respeto al derecho de gentes y comunidades, con perspectiva histórica y proyección de futuro, insisto, que respete los intereses legítimos en presencia de todas las partes afectadas, ciudadanos concretos y entidades de distinto signo (Estados, empresas, instituciones compartidas… ).

¿Porque habría de ser tenida en cuenta y mejorada por técnicos apropiados esta propuesta?. Demos algunos motivos:

1) Porque en el mundo de hoy proliferan los nuevos problemas intracomunitarios a los estados nación coloniales o salidos de la descolonización por ellos controlada.
2) Porque hace cien años había un solo nacionalista vasco y hoy es sensible a su mensaje la mitad o mas de la mitad de la población concernida en los territorios mencionados. Bien que de forma desigualmente repartida, en cuanto a su sentir identitario nacional.
3) Porque el sentimiento comunitarista vasco ha participado significativamente en tres guerras civiles y se prolonga hoy en un conflicto violento que daña y limita las libertades y el derecho democráticos y dificulta la participación de los ciudadanos en la democracia y la acción políticas y ciudadanas.
4) Porque una parte significativa de los vascos no deseamos depender de gobierno alguno fuera de nuestra comunidad nacional;
5) y, si lo hacemos, deseamos que sea por intereses comunes constatables y legítimos; por medio de pactos bilaterales entre iguales en derecho.
6) Porque, finalizados (?!) los procesos de descolonización clásicos, el derecho de autodeterminación (a separarse y formar su propia autoorganización administrativa, estatal, en suma), deberá ser aplicado para evitar conflictos y asegurar la libertad en paz, a aquellas comunidades o nacionalidades que mayoritaria y democráticamente así lo deseen y expresen… y ello deberá ser regulado por las Naciones Unidas de nuestros días.
7) Póngalo usted mismo…

El método que propongo:

1) Reconociendo la existencia y el derecho a ser y existir como entidad separada propia, de una comunidad nacional articulada en diversas sensibilidades y comunidades culturales y políticas, con mayor o menor autonomía y autogobierno, a caballo de dos estados soberanos e integrados en la UE
2) Por medio de un Protectorado:
3) Asegurando el ejercicio de la libertad democrática y del derecho, en paz para todas las partes, tal como se ejercen en la Europa Unida de hoy, cuando se hacen medianamente bien las cosas.
4) Asegurando una articulación nacional integrada para todas las comunidades políticas actuales de la Vasconia y/o Navarra históricas. Basada en el respeto al autogobierno de las partes político culturales que la integren, y a su coordinación entre si en una entidad con poderes y obligaciones a definir que englobe a todos los ciudadanos de Vasconia.
5) Establecer un plazo de, por ejemplo, treinta o cincuenta años, para efectuar un referéndum sobre el deseo o no de independencia de los vascos; reconociendo desde hoy, a los vascos de entonces, su derecho a gobernarse con soberanía plena, federados o integrados en otras administraciones nacionales y/o estatales, como mayoritariamente decidan y, si llega el caso, sean admitidos.
6) Posibilitar que en ese periodo se vayan moviendo las relaciones entre comunidades políticas vascas y navarras actuales, en función de los intereses y deseos de sus ciudadanos expresados mayoritariamente de forma democrática; con respeto y garantías democráticas a las minorías.
7) Posibilitar que las partes interesadas, personas o entidades, dispongan de un tiempo, amplio suficiente, para adaptarse y/o tomar decisiones de pertenencia y residencia, acordes con sus sentires e intereses legítimos que habrán de ser respetados, protegidos y asegurados en todo momento. Las decisiones en este campo, no deberá nunca ser permitido, por las autoridades democráticas, que sean adoptadas con ocasión de miedos, en ausencia de derechos y libertad.
8) …Ponga usted mismo las garantías que crea convenientes y no impidan o dificulten el derecho final a autogobernarse y coordinarse entre, si como una nueva nación política, de los vascos democráticamente, si así se decide cuando llegue ese día establecido desde el acuerdo de hoy.
9) Establecer hasta entonces un protectorado sobre un territorio vascongado, unido/coordinado, en capítulos a establecer de mutuo acuerdo, por una formula confederal, articulada de manera muy respetuosa con la idiosincrasia y soberanía fundamental de las partes, que abarque el antiguo y mítico (¡¿que no es mítico en la creación de identidades nacionales en historia antigua y hasta contemporánea?!) Vasconia o la denominada culturalmente hoy Euskal Herria (Vascongadas, Navarra y Pays Basque). O, al menos, que se lo proponga a sus ciudadanos en referéndums para saber de una vez y claramente si les atrae la idea, y a cuantos si o no.
10) Cada región de esa Vasconia conservaría un gobierno autónomo integrado en su respectivo Estado actual (España y Francia), con un Estatuto de autonomía o soberanía limitada, generosamente entendido y aplicado.
11) Entre todas las regiones de esa Vasconia (que incluiría la actual Euskadi, Navarra y el País Vasco Francés, como decimos) se establecería una forma institucional de coordinación integrada o de gobierno suprainstitucional, a modo de la Unión Europea de hoy, con un Parlamento y una Presidencia y Consejo, de funciones limitadas a definir.
12) La forma de Protectorado de España y Francia, bajo control del Parlamento de la UE, posibilita al mismo tiempo la nueva organización política coordinada entre las distintas entidades políticas de la Vasconia actual, la transición hacia el estatus futuro que adopte en su día libremente la ciudadanía de Vasconia, y las garantías democráticas suficientes para los ciudadanos y entidades de uno u otro signo identitario y/o político que en ella convivirían en paz, en derecho y libertad.
13) …Ponga usted mismo las garantías que crea convenientes y no impidan o dificulten el derecho final a autogobernarse y coordinarse entre, si como una nueva nación política, de los vascos democráticamente, si así se decide cuando llegue ese día establecido desde el acuerdo de hoy.

Lógicamente, habrá que negociar mucho y bien, respetar intereses en presencia, mover algunos causando el menor desafuero y daño posible, y, sobre todo, consultar a los ciudadanos concernidos por este proyecto para ponerlo en practica y efectuar su desarrollo en el marco de un proceso democrático vivo, participativo y, si se precisa y desea por la mayoría democráticamente expresada de alguno de los territorios concernidos, reversible.

Sea, pues, desde mi visión personal, por el interés general, por la convivencia en derecho, en libertad y en paz: Autodeterminación, libertad individual y colectiva, estricto respeto a los derechos humanos, empezando por la vida, autodisolución de ETA, tratamiento apropiado del problema de presos y militantes con asesinatos durante la democracia en su haber, de jueces, fiscales, militares y policías, etc… que ejercieron durante la dictadura entre torturas, muertes, cárcel, exilio y privación de derechos básicos y libertad, injustos e inhumanos; protagonismo a los ciudadanos y a sus instituciones democráticas, solidaridad, y comprensión y colaboración.

Las administraciones democráticas de España y Francia, representadas en sus más altos dignatarios o gobernantes y en sus parlamentos democráticos, se comprometerían a proteger a los ciudadanos de esa Vasconia; y, si fuese preciso, a garantizar que en ella imperase la Ley y el Derecho que amparan a los ciudadanos y grupos de interés de las sociedades europeas avanzadas. Con el más estricto respeto a la vida, a los derechos humanos y, hoy por hoy, la propiedad personal y familiar que con el esfuerzo de cada cual han generado en esa Vasconia sus habitantes. Nadie va a expropiar a nadie, ni le va a tratar de extranjero, al menos legal y masivamente, y eso es mucho.

Los ciudadanos que deseen organizar sus vidas fuera de esta hipotética Comunidad Vasca, tienen tiempo de prepararse y de cambiar de residencia, sin violencia y en condiciones optimas. Al menos, incluso, con una violencia menor que la que acompaño a los tres millones de españoles que se vieron obligados a emigrar durante el franquismo por razones económicas o políticas; o, a los que emigran ahora por razones profesionales y económicas, frente a la ausencia de trabajo del nivel aspirado en sus lugares de origen, o por razones políticas, por temor a ETA; o, incluso, por rechazo a un nacionalismo vasco, en cualquiera de sus expresiones, que se considera dominante y abusivo. Ya que, todo cambio drástico de vida y residencia, encierra en el fondo, el fracaso de un proyecto o la cancelación de las expectativas que se tenían en el lugar del que uno se aleja. Peor aún si es de la tierra y las gentes en las que uno a nacido y quiere como propias: Emigrar, entiendo y lo he vivido, siempre es un drama; nadie debía verse obligado a hacerlo por motivo alguno; si se hace, que sea en las mejores condiciones y para bien, …A poder ser, para hacer turismo, convivencia y cultura en terceros lugares y con nuevas gentes, o por que se desea cambiar de aires.

La ciudadanía vasca hoy enfrentada, y cada día de los últimos años con mayor radicalismo (mañana puede ser aún peor, si juzgamos por otros ejemplos en distintos países e historias), encontrarían en este modelo un estatus para la defensa en libertad y en el estricto respeto a la vida y vienes, a un plazo razonable, históricamente hablando, con garantías para sus intereses legítimos; un modelo, en suma, protegido por la Ley, reconocido internacionalmente y basado en el respeto de los derechos humanos (referencia: la ONU y la Unión Europea), suscritos por España y Francia.

Propongo pues un marco político, económico, institucional, legal y territorial – cultural, …en paz y libertad, estable, integrado en su entorno, basado en el mutuo reconocimiento de los derechos de las partes, ciudadanos y grupos de interés actuales e históricos, que conformamos hoy esta Vasconia diversa. Respetando, así mismo, los derechos históricos que como vascos tenemos en y para nuestro territorio, todos los que así nos sentimos en el grado que sea.

En suma, se trata de un marco de tiempo y espacio estratégicos, y en paz, utilizable para planificar la vida y el trabajo (y la política y la economía y la cultura) con tiempo suficiente para verlas venir y decidir en Paz y Libertad y Derecho. Un marco democrático de solidaridad, libertades y derechos individuales y colectivos suficiente para que desde hoy, y hasta años después, sepamos de una vez que es exactamente lo que la mayoría de los vascos desea… y que se cumpla.

Es un camino que no contentara a priori ni a los independentistas vascos ni a los unionistas españoles. Pero es un camino razonable y practicable que no debiera ser descartado sin más. Perfectible por expertos. Desde luego, es un camino mejor que el del asesinato, la cárcel de por vida y la limitación de derechos, entre ellos los del derecho a la vida y a la libertad y a la nacionalidad.

Quizá estas reflexiones sirvan a mi país y a mis gentes de algo para andar con mejor pie por el camino institucional y político que hoy en tan mal estado se encuentra y que aún puede empeorar mucho más. Ese es mi sueño y mi deseo más ferviente al redactarlas.

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Escrito inicialmente para:
“KUORUM”. Nueva Revista independiente en la UPV-EHU
dirigida por jóvenes estudiantes de Sociología y Periodismo.
Me pide una colaboración de 3.000 caracteres
como analista político de la situación vasca
con una perspectiva “desde tierra de nadie”
(en la medida, escasa, de que eso sea posible)
quieren el punto de vista de un anarquista heterodoxo.
Mikel. Forua, 24 de Octubre de 2000

EN VASCONIA:
DESDE ‘TIERRA DE NADIE’
Un punto de vista personal
sobre la política vasca actual

Por : Mikel Orrantia – Tar
Experto en Comunicación Corporativa. Politólogo
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CONSIDERACIONES DEL EDITOR:
Nueva Revista independiente en la UPV-EHU, dirigida por jóvenes estudiantes. Me pide una colaboración de 3.000 caracteres, como analista político de la situación vasca, con una perspectiva “desde tierra de nadie”. En la medida, escasa, de que eso sea posible, quieren el punto de vista de un anarquista heterodoxo.

MENSAJE DE Mikel. Forua, 24 de Octubre de 2000:
Espero que pueda ‘entraros’, me resulta muy difícil resumir este texto y creo que puede ser de mucho interés publicar en vuestro primer numero una propuesta que de para la reflexión y el debate en números siguientes.
He tratado de esforzarme en hacer algo novedoso, original y valido sobre soluciones al conflicto vasco-español que vivimos. Espero haberlo conseguido en grado suficiente y que os sea útil… llevaba algunos meses dando vuelta a esta propuesta y contándola en foros diversos sin publicarla…
Saludos. Quedo a vuestra disposición.
Mikel Orrantia.